viernes, 22 de enero de 2010

"Mujeres Surrealistas Alraune"









Mis incursiones en el surrealismo tienen que ver más con el azar que con una decisión personal. Me encontraba yo en las salas de una inmensa biblioteca, y de pronto un libro que asomaba apenas del estante, comenzó a llamar mi atención. Se trataba “El hombre jazmín” de Ünica Zurn. No conocía yo a la autora pero su imagen en verde agua de la tapa me intrigaba sin saber por qué. En otra oportunidad abrí un libro de arte, también al azar, y me encontré con un cuadro para mí desconocido de De Chirico: “Los baños magnéticos”. Esta pintura, en el que unos hombres desnudos se sumergen en unas aguas de apariencia metálica, me desarmó por su sencillez y su extrañeza. Me di cuenta que eso era todo lo que yo siempre había aspirado en arte y que más allá de lo que fuera a conseguir o no, debía continuar por ese camino, por el camino del misterio, de los objetos inquietantes. Comencé a interesarme por la obra de varios surrealistas especialmente la de Max Ernst, así como también la obra pictórica y literaria de muchas mujeres que participaron del movimiento y que fueron injustamente relegadas al olvido: Mimi Parent, Remedios Varo, Leonora Carrington, Leonor Fini, etc. (la lista de mujeres surrealistas es muy extensa). Mi interés hacia el mundo femenino es de carácter reivindicativo, de modo que dado el desconocimiento tal que he notado de todas estas artistas, empezando en un principio por el mío propio, me propuse crear un sitio en la red social “Facebook” a fin de dar a conocer su obra. El sitio se llamó y se llama “Mujeres surrealistas Alraune”, en alusión a la Mandrágora, planta esotérica y mágica adorada por los surrealistas a propósito de su encantadora leyenda. Así fue como conocí a Enrique de Santiago que se interesó por mi grupo y me propuso participar en la muestra surrealista de “EL Umbral Secreto” a realizarse en Chile lal cual contaba con la participación de importantes personalidades del mundo del arte como mis pintores reverenciados Max Ernst y Leonora Carrington de los cuales mi obra es muy deudora. La experiencia fue maravillosa, exquisita, me permitió conocer a otras pintores que tenían unos intereses e inquietudes muy parecidos a las míos para compartir información y hacer amistad. Descubrí que no estaba sola en mi camino, y eso me hizo ganar en confianza y en ilusión. En Chile participé como grupo junto a siete pintoras maravillosas que conocí también a raíz de mi sitio Alaraune. Y creo que para ellas la experiencia fue tan magnífica como para mí. Hemos seguido por la red paso a paso todos los pormenores del evento y nos hemos sentido inmensamente honradas y maravilladas de poder aportar nuestro granito de arena. Yo participé con dos cuadros grandes “Vie de femme” y “Alraune-delirio” y una serie de acuarelas. Mi pintura incursiona en el mundo femenino y se hace un poco eco del imaginario de Leonora Carrington, aunque es un estilo diferente. Actualmente me desempeño en mi taller y preparo una expo surrealista en Madrid. Sigo investigando en el movimiento, leyendo mucho y estoy intensamente motivada.

María Prado.

miércoles, 20 de enero de 2010

La importancia de la sugerencia.


Una vez en "Estética" el profesor nos pidió que definiéramos el concepto de belleza. Pocos fueron los que se atrevieron a dar una explicación al respecto que resultó ser además para nada convincente. Entonces el profesor nos contó sobre un film indio en el que una madre pierde a su hijo en la confusión de un día lluvioso. La escena, nos explicó, no mostraba a la madre llorando, ni siquiera el rostro de desesperacióna de la misma, la mostraba a ella a través de la lluvia agitando los brazos entre un cúmulo de gente indiferente, en las inmediaciones de una estación de tren. Pero todo en la escena: la música, las imágenes borrosas de la gente saludando desde la ventanilla, el tren partiendo,es decir toda esa gestualidad, toda esa mímica, hacía presuponer o intuir que el niño había muerto.¿Con todo esto qué quiero decir? Que a veces la sugerencia vale más que lo evidente. En el cuadro de arriba de Mimi Parent, la sugerencia de lo erótico es casi patente. A la izquierda de la composición se aprecia la cabeza de una mujer recostada que sufre un proceso de abducción adentro de un mueble.A la derecha, las piernas entrelazadas y confundidas en un solo cuerpo, nos sugieren que el acto sexual ha sido consumado.

La técnica





La técnica es muy importante en un cuadro pero no es decisiva. Quiero decir que hay otros factores que determinan si un cuadro es bueno o no. Me vienen ahora los nombres de María Izquierdo,Angel Planells y Juan Ismael,para ponerles de ejemplo. Todos ellos pintaron unos cuadros llenos de imaginación y buen gusto, pero no poseían una técnica perfecta. Recientemente en una expo que se celebró en La Casa Encendida en torno a Antonin Artaud, pude observar de cerca algunos cuadros de María Izquierdo: la imperfección de la línea, el pulso tembloroso, son aspectos que saltan rápidamente a la vista. Sin embargo estamos hablando de unos artistas de una imaginación extraordinaria y cuyas exquisitas composiciones les han valido de ser recordados hoy día. Demás está decir que la técnica sin un contenido, no es nada y que el concepto de belleza en arte difiere mucho de lo que se tiene por bello vulgarmente, es decir que pintar el rostro de una mujer hermosa no necesariamente va a lograr que el cuadro se bello, estéticamente hablando, etc. etc. A veces el cuadro no es tanto lo que muestra, sino lo que sugiere... pero de este tema, que no es para nada anodino, me gustaría hablar más adelante y en profundidad. Por último deseo agregar que no es nada fácil trazar una pincelada con buen pulso, pero que hay ciertos truquillos que pueden ayudar bastante en ese sentido. Yo suelo apoyar el dedo meñique de la mano que sostiene el pincel sobre la tela. Otros apoyan la mano sobre la tela, pero cuando se pinta al óleo esto último no es nada facil de ejecutar debido a que la pintura tarda mucho en secarse.

martes, 19 de enero de 2010

Sueño de una lágrima






¿Qué soñaría una lágrima si soñara? En esta pintura me surgió de representar un mundo lacrimoso: un ojo cumple la función de sol a la vez que una máquina absurda domina el centro entregándose a la fabricación de las lágrimas. A la izquierda del cuadro una muñeca juega con una extraña criatura menstruante y por la derecha en el cielo, vemos dos dedos alados copulando y celebrando un siniestro pacto de sangre. La luz que emana de una vela es una gota de agua que a la vez brota de un ojo en la lejanía. Veo también una cadena de lágrimas que una mano acaricia y que se repite adentro de un anillo ubicado en primer plano.

Es muy importante cuando se trabaja, que ningún espacio quede sin pintar. Hay que examinar cada centimetro cuadrado y fijarse bien en las terminaciones y en los detalles. La perfección no existe pero es necesario que el cuadro esté bien terminado. Yo diría que esto fundamental. Un pintor tiene que ser muy detallista y cuidar mucho su oficio.

La jaula



la jaula para mí tiene un significado místico. Hasta puedo decir que me gustan las jaulas, hasta puedo llenarlas de cosas, de lo que yo quiera. Cuando deseo que esas cosas salgan, dibujo jaulas abiertas, cuando quiero que permanezcan, las dibujo cerradas. El concepto de jaula está muy devaluado por la sociedad según la cual la la jaula representa la cárcel, la privación de la libertad. ¿Pero es que alguien ha visto alguna vez una jaula? Con sus barillas metálicas, doradas o plateadas, resplandecientes, brillando, reluciendo bajo la luz del sol... La jaula en sí es un objeto precioso. Simboliza el cuerpo y está llena de vida. La jaula contiene, eso es lo importante, reluce, brilla, es un objeto mágico. Las jaulas vacías me dan tristeza, me dan sensación de abandono. Así que... a llenar las jaulas señores!!! y que ninguna jaula quede vacía!

André Bretón



Tengo una foto de André Bretón colgada en mi taller porque desde que me empecé a interesar por el surrealismo él se convirtió en mi único dios. Estoy intentando recordar cuando fue que comencé a sentir ese "coup de foudre" por él. Creo que fue tras la lectura de "Pez soluble"... Esa sucesión de imágenes alucinadas sin sentido o con un sentido oculto y por descubrir, me shockeó. Luego vendría Nadja, la de los ojos de helecho... la eterna vagabunda... Quiero decir que el surrealimo me cambió la vida y lo quiero promulgar a los cuatro vientos. Para bien o para mal, yo ya no soy la misma. Mi vida cambió, soy feliz, soy obsesiva, creo en la imaginación con una fe de devota compulsiva. Me doy cuenta de que no difiero mucho de los protestantes, de los evangélicos y de todas esas sectas que venían a casa a predicar sus fanatismos cuando mi mamá les abría gentilmente la puerta. Estoy cegada por la imaginación. Colecciono libros raros, leo a los surrealistas en francés, no me canso de leer una y otra vez el libro rosa "Oh Violette!!! ou la politesse des vegetaux" de Lise Deharme, simplemente porque me asombra cada vez más la extraña relación erótico-maternal que mantenía la protagonista con sus plantas. Estoy sorprendida, alucinada por la creatividad surrealista. Adoro la revista "le surréalisme même" en todas sus ediciones bien cuidadas. Los cuentos de Maldoror del Conde Lautremont, me extenúan por su complejidad y belleza. ¿Hacia dónde se encamina tanta pasión?. Dicen que André Bretón era un hombre muy caballero y de modales algo anticuados: besaba las manos de las damas aún cuando esta costumbre había pasado a ser demodée. Yo creo que él fue un hombre que estaba enamorado del amor, un hombre por conocer. Ahí lo tengo, colgado en la pared, con sus labios gruesos y mirada penentrante. Lo miro, me mira y es como si existiera de verdad!.

La estrella negra

Esta es mi estrella. La estrella negra de Alraune. Hay gente que nace con estrella y otros que nacen estrellados. Yo no me considero ni lo uno, ni lo otro. Creo que tengo una estrella un poco incomprendida... una estrella negra y puntiaguda que imparte su luz oscura donde quiera que voy, una luz que a mí por lo menos me hace feliz. Antes vivía con el ritmo de la calle, es decir con un ritmo duro que te obliga a tener los pies sobre la tierra, pero desde que vine a esta casa antigua, vivo recluída en la intimidad y en una constante nebulosa. Eso me ayuda mucho a crear, todo es creación ahora, todo es magia. Los techos son altos, los ventanales grandes. De pronto y sin que nada lo anuncie, mi vecina de al lado se pone a tocar el piano como una endemoniada. El piano resuena por toda la casa como si lo tuviera adentro y te asalta a raudales de emoción. A veces la música es tan bella que siento escalofríos y me recuesto contra la pared solamente a escuchar. Cuento todo esto porque estoy convencida de que el ambiente es muy importante a la hora de crear. Es necesario hacerse de un espacio, de un lugar especial. Cuando iba a la escuela de arte, la Prilidiano Pueyrredón en Buenos Aires, había veces que no entrábamos en las aulas y nos ponían a pintar en los pasillos. Sin embargo pese a todas esta incomodidades, estudiar en esta escuela -especie de mansión en ruinas, con grandes espejos en el recibidor, escaleras de marmol y pisos de parquet manchados de carbonilla-, para nosotros era como tocar el cielo, y no había uno entre nosotros que no soñara con ser pintor y saltar a la fama. Lamentablemente muchos de esos sueños, yo creo la mayoría, fueron quedando en el camino. He sabido de un compañero muy talentoso que dejo la pintura y ahora es gerente de un banco y de otros que tuvieron menos suerte que él. Por eso creo son muy importante los sueños, hay que mimarlos y cuidarlos mucho para que nadie te los pueda arrebatar. Aunque no se cumplan, qué importa?!. El hecho de soñar es ya es de por sí un lujo muy grande, muy grande, un tesoro incalculable que no se puede medir con las medidas caducas y acartonadas de este mundo. Que nadie te quite nunca tus sueños. Crea!!!

sábado, 16 de enero de 2010

El tiempo del pincel





Hay que darse un tiempo en la vida. Un tiempo de nebulosa y chaparrón. Así sucede también en la pintura, dejarse llevar... no pensar en nada... ¿Qué es lo que nos sugiere el cuadro? ¿qué es lo que necesita? El tiempo de escuchar llover sin prisas, ese tiempo. Eso enriquece mucho la obra. El taller del pintor debería ser un lugar de intimidad y calma en el que se escuche hasta el más leve movimiento del pincel. El cuadro se cria en la templanza y en la espera de sí, en los ojos para adentro.

Lo que busco en mi pintura




Bueno, en realidad yo hago mía esa frase de Picasso "Yo no busco, encuentro". En pintura no se busca algo en concreto, todo es muy vago, se comienza por una sensación global, un presentimiento... y luego entre pincelada y pincelada se van descubriendo formas y nuevas emociones.

Alraune-delirio


Este es un cuadro que narra la leyenda de la mandrágora (alraune en alemán), aquella planta con forma de persona que las brujas utilizaban en sus ungüentos. Ignoro si la planta existe en la actualidad o dónde se encuentra, pero lo que de ella leí, me dejó tan impresionada que aquí les paso lo que pude averiguar. Dice la leyenda que Alraune era una planta capaz de llorar y gritar cuando la arrancaban, pegaba tales alaridos que los que escuchaban el grito se volvían locos. Por eso utilizaban perros con una soga al cuello para que tiraran de la planta. En mi representación la mayoría de las mujeres están asociadas a formas vegetales, porque todas son mandragóras. La cabeza que domina el paisaje emerge de la tierra. La mujeres entran y salen de la tierra a través de pequeñas cerraduras.Una mandrágora fecunda con su orina un ojo que llora, y las lágrimas que caen de éste crean una nueva presencia femenina. Incluso el maniquí de la izquierda y las muñecas de la derecha están asociados a la naturaleza de una u otra manera. En mis cuadros la naturaleza es muy importante y está siempre intimamente ligada a la mujer. El hombre tiene un lugar pasivo, recostado en la cima y de espaldas al espectaor, parece soñarlo todo.

MI PINTURA Y YO





El momento de crear es siempre distinto para todas las personas. Existe la creencia de que el acto creativo debe ser placentero, esto es en parte cierto y en parte no. Mi experiencia personal con la pintura me ha demostrado que el sentimiento de satisfacción si llega, llega con el tiempo, es decir cuando las cosas están marchando bien, de mientras, todo es una lucha sin cuartel con el lienzo y entonces se la pasa bastante mal.